KIDS: Desgarrador relato – La falta de resiliencia casi cobra otra vida

KIDS: Desgarrador relato – La falta de resiliencia casi cobra otra vida

Exponer a los abusivos y compartir entre padres y amigos la forma de enfrentarlos podría evitar que el bullyng cobre más vidas.

Una madre publicó “Me muero de vergüenza de exponer a mi hija así. Jamás publico nada personal pero yo hoy hubiera llorado mi hija muerta por unos pendejos crueles“.

Así lo confiesa en su perfil de Facebook Angie Ledesma, una madre de Santa Fe (Argentina) que decidió hacer pública la desgarradora historia de su hija para alertar del problema del acoso escolar.

Jazmín, de nueve años, intentó suicidarse mediante la ingestión de pastillas somníferas a raíz del acoso que sufre en su escuela.

El martes de la semana pasada, cuando la madre volvió de trabajar, encontró a su hija exaltada y la llevó a un hospital, donde le realizaron un lavaje de estómago y la dejaron en observación durante unos días.

“Ya no quiero vivir más”

“En la escuela me dicen gorda. Me ponen la traba y cuando me caigo me gritan ‘¡terremoto, terremoto!'”, se queja la pequeña en el video entre lágrimas. Cuenta también que los compañeros le tiraron “manzanas, frutas” y añade: “Yo no quiero… ya no quiero vivir más”.

 

Jazmín relata también que ha comentado a los profesores lo sucedido, pero dice que su reacción es retar únicamente a las niñas, mientras que “a los varones no les dicen nada”.

Al preguntar su madre dónde había estado en los últimos días, la menor reveló que “estuve en el hospital porque me quise matar tomando pastillas”.

 

“No es ni la mitad”

A su vez, Angie indica que “lo que dice en el video no es ni la mitad” de lo que le había contado a ella.

Ahora, Ledesma no ve otra opción que cambiar a Jazmín junto con su otra hija de 11 años a otra escuela. No obstante, asevera que “aunque la cambie de escuela, hay otras nenas de su curso que pasan por lo mismo“.

Ve el video al final de el artículo.


Soluciones Para el Bullyng

El acoso escolar, desde siempre es uno de los mayores problemas que afecta a las personas en etapa escolar. En mis tiempos, relata un adulto de 50 años, eramos un grupo feroz, lo recuerdo y me da miedo como los muchachos de hoy podrían haber sobrevivido en esa selva de adolcentes sin alma, sin embargo todos los que recuerdo salimos vivos y sin mayores secuelas, es más algunos de los que más eran objeto de acoso son personas muy emprendedoras y exitosas hoy en día, ahora se habla de bullyng y de una gran cantidad de suicidios, ¿Por qué son tan poco resistentes los niños y adolescentes de hoy en día?

El acoso se hace presente en todos los niveles educativos de México, ocasionando problemas emocionales y psicológicos a quien lo sufre, por lo cual es necesario tomar algunas medidas para prevenirlo y disminuir sus daños. En este contexto es que la Universidad Autónoma Nacional de México ha publicado una investigación de un grupo de académicos, que analiza cómo la resiliencia puede ser una efectiva terapia antibullying.

La violencia escolar ha existido desde siempre, pero en la actualidad es considerada un problema social por las dimensiones que ha alcanzado. Comúnmente conocido como bullying, este fenómeno se utiliza para denominar toda conducta agresiva, negativa y prolongada de un individuo hacia otro. Esto genera en la victima un daño moral y psicológico, que resulta en una exclusión de su grupo de pares.

La investigación publicada por la UNAM sostiene que la resiliencia permite generar estrategias de enfrentamiento antes situaciones complejas, en las que hay un fuerte componente de violencia verbal o física, como en los casos de acoso escolar. Recordemos que la resiliencia es un término de la Física adoptado por las Ciencias Sociales, que refiere a “la capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e inclusive, ser transformado positivamentepor ellas”, según Edith Grotberg, especialista en resiliencia y sus funciones.

La resiliencia es una capacidad humana que puede desarrollarse y nos ayuda a tener una visión más optimista de la realidad y los obstáculos que se nos presentan ante la vida. En esta investigación se realizó un taller de resiliencia para demostrarlo. En él participaron adolescentes de un Telebachillerato de Veracruz de entre 15  y 17 años, con un nivel socioeconómico bajo, que mostraban ciertas características agresivas hacia los demás.

Se tomaron dos instrumentos para medir los resultados: un Cuestionario sobre intimidación y maltrato entre iguales y un Inventario de Resiliencia. En el taller se incluyeron diferentes actividades como ejercicios de relajación, sensibilización, dinámicas de meditación para estudiar la autoestima de cada estudiante y se analizaron además diferentes conceptos sobre acoso escolar y maltrato.

Luego del taller, los resultados demostraron que las mujeres, quienes sufrían más de acoso escolar, lograron aprender a ser resilientes, incluso más que los varones. Además, las charlas de concientización sobre el tema, el cumplimiento de las tareas escolares, la seguridad en sí mismos y el mejoramiento de las relaciones entre estudiantes,  ayudaron a disminuir las agresiones en el grupo.

Se concluyó que fortalecer los valores como la empatía, la flexibilidad y el respeto ayudan a combatir el bullying en las aulas escolares. Frente a las situaciones que no muestran una salida aparente, construir un camino de resiliencia es la solución para los jóvenes que sufren acoso escolar. Cuantas más estrategias de resiliencia manejen los estudiantes, mejor será su respuesta y su fortaleza ante situaciones problemáticas.

Las teorías del riesgo, protección/resiliencia han surgido con fuerza en los últimos años porque explican satisfactoriamente, en opinión de una por parte significativa de la comunidad universitaria, porque algunos adolescentes se hunden en un medio ambiente hostil, mientras que otros sobreviven sin que parezca que les afecte, como si estuvieran inmunizados contra las adversidades que se han ido encontrando a lo largo de su vida.
Estas teorías aplicadas al acoso adolescente podría explicar porque algunos jóvenes lo padecen y otros no, a pesar de compartir la misma atmósfera vital (edad, género, escuela, barrio, medios de comunicación).
Una alternativa que parece ser de mucho éxito es contemplar los riesgos y resiliencias procedentes del medio ambiente social en la versión de Bronfenbrenner tomando en cuenta que las resiliencias no necesariamente tienen que proceder de aspectos individuales debidos a la personalidad o a los otros significantes, como enfatizan algunas teorías, sino que pueden ser también factores ambientales los que ejerzan ese papel incrementando o reduciendo los efectos.
Dado que en una parte de la literatura especializada se utiliza el concepto de manera confusa identificando acoso escolar solo con un comportamiento agresivo individual, es necesario apuntar que aquí se utiliza como un concepto mutidimensional, es decir, como una única variable que incluye la agresión individual, la agresión colectiva, la victimización individual y la victimización colectiva.
De esta forma se evita el malentendido de un uso holístico y omnicomprensivo no siempre diferenciado, lo que puede provocar confusión. Tomando en cuenta además que tanto el que ejerce como el que lo padece, aunque en diferente grado, se enfrentan a riesgos, protección y resiliencia.
Debemos de entender que las variables que influyen en hombres no necesariamente son las mismas que influyen sobre las mujeres. Debe de ayudársele a los chicos y chicas a encontrar los factores protectores, aprender a gestionar los riesgos y minimizar el impacto de los eventos que sufran en el corto y largo plazo.
El compartir las experiencias y mantener amigos permitirá caer en depresión y afrontar a los abusivos.