OPINIÓN: Importancia de la comunicación en las familias guatemaltecas

OPINIÓN: Importancia de la comunicación en las familias guatemaltecas

La familia es una escuela de comunicación, en la familia es donde aprendemos a decir nuestras primeras palabras las cuales luego se convierten en frases y finalmente en conversaciones, es donde se nos enseña cómo debemos desenvolvernos y actuar en la sociedad. El principal problema de hoy en día es que en la familia se nos enseña a hablar pero no se pone en práctica la comunicación, no es lo mismo comunicarse que conversar, y por esta falta de comunicación las familias llegan a desintegrarse, afectando a los individuos y a la sociedad en general. Por esta razón quiero presentar en el siguiente artículo el impacto que tiene a nivel social la falta de comunicación familiar, y las graves consecuencias que trae para nuestro país.

En Guatemala no se le da importancia a la comunicación familiar, no es suficiente conversar solamente a la hora de la comida, es necesario comunicarnos. Conversar es solamente hablar para entretener, comunicarse es escuchar, es ponerse en el lugar de la persona que está hablando, es comprender el mensaje que nos está enviando. Al comunicarnos obtenemos soluciones a las diferencias, logramos comprender que la verdadera solución no es ignorar a la persona o al mismo problema, sino afrontarlo juntos.

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Muchas veces los prejuicios nos impiden entender, la falta de paciencia se vuelve una barrera y la falta de control sobre nuestras emociones resulta ser el detonante de peleas y malentendidos. Según vea martiz, el 10% de los conflictos se deben a una diferencia de opinión, y el 90% al tono en el que los expresamos. Aprender a comunicarnos en familia no solo implica conocer las palabras correctas para exponer el problema, sino también: cuándo, Dónde y en qué tono decir las cosas, para comunicarnos debemos dejar de pensar en nosotros para centrarnos en la otra persona.

Como seres humanos necesitamos exteriorizar nuestras emociones, necesitamos expresarnos.

Algunos padres están tan ensimismados en sus vidas que a veces olvidan lo importante que es hablar con sus hijos o con su propia pareja. En la familia es necesario crear un ambiente de confianza y seguridad para expresar ideas y sentimientos, con el objetivo de poder ayudarse entre sí, y poder conocer y comprender a cada uno de los miembros.

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En este siglo es especialmente necesario que los padres se comuniquen con los hijos porque no hay nadie con mayor culpa de la situación de Guatemala que el padre que no ha sabido escuchar a su hijo, que ha decidido que sus problemas son más importantes y que en la calle se aprende mejor que en el hogar.

 

Hay que entender que a veces la tecnología, la que unifica países y rompe fronteras, separa familias, porque no sabemos dejar nuestros intereses de lado.  Y en Guatemala la mayoría de padres están dejando de lado a sus hijos para atender “problemas más importantes” sin darse cuenta que sus hijos necesitan de su atención, de su amor y comprensión, los padres pueden estar presentes en todas las fotografías navideñas, en todas las graduaciones y cumpleaños, pero a veces están verdaderamente ausentes en la vida personal de sus hijos, porque no es lo mismo estar presente a estar involucrado en su vida, no es lo mismo saber sobre su vida, que haberla vivido con ellos.

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Hoy más que nunca es necesario tomarle la importancia a la comunicación, cada vez más jóvenes se pierden por la falta de atención de sus padres, cada vez más niños toman responsabilidades de adultos por no haber tendido la confianza de preguntar, cada día más familias guatemaltecas se desintegran por la deficiencia comunicativa entre sus miembros y dejan a sus miembros llenos de resentimientos y rencores, nadie nace siendo corrupto o drogadicto, la personalidad se forja por las situaciones que nos han tocado vivir, y hoy en Guatemala necesitamos familias fuertes, que formen a ciudadanos ejemplares, que les enseñen a vivir correctamente.

 

En conclusión, para poder combatir los problemas sociales de Guatemala debemos combatir primero los problemas de las familias guatemaltecas por medio de la comunicación recíproca y empática, debemos aprender a desconectarnos del mundo para poder conectarnos con nuestra familia, para aprender a conocernos, porque el cambio comienza desde cosas pequeñas, enfoquémonos en mejorar nuestra vida familiar, para lluego lograr un cambio por parte de la sociedad.