Hablemos de política

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Por: Danilo Parrinelo

Mi propósito al escribir este artículo no es el de ofrecer una cátedra ni hacer un ensayo sobre la política nacional. Son sólo son unas reflexiones de la geología contemporánea de nuestra política ya que hoy con demasiada frecuencia, gracias a la Internet y las nefastas “redes sociales”, disfrutamos y abusamos de la libre emisión del pensamiento sin la complicación de pensar. Esto lo digo porque hoy todos, con o sin conocimientos, opinamos de política o más bien criticamos y censuramos a quien tiene el valor o la vocación de dar el difícil paso de involucrarse en la política partidista nacional, con la esperanza de llevar sus ideales a la práctica por el bien de Guatemala. Claro que también hay sinvergüenzas que se involucran en política sin ningún ideal sino sólo para vía la corrupción enriquecerse. Lo lamentable es que la crítica y el ataque, el insulto y la agresión son realizados a todos sin contemplación.
Generalmente se critica sin saber nada de política ni teórica ni práctica. Por ejemplo, me pregunto: ¿sabrán todos los internautas cómo se forma un partido político? ¿Cuánto cuesta hacerlo y qué consecuencias acarrea? Seguro que no, pero como somos amantes de la descalificación lo hacemos sin misericordia. Hoy quiero compartir con ustedes, amables lectores, una selección de hechos y requisitos así como una descripción de las tendencias políticas, para que seamos más justos en nuestras exposiciones y pensamientos.
Voy a empezar compartiendo con ustedes qué se necesita para formar un partido político. Si usted con sus amigos desea formar uno debe primero crear un “Grupo Promotor” con quinientos (500) miembros que sepan leer y escribir. Luego harán una minuta de escritura para formar el partido, allí deben plasmarse los fundamentos y principios del mismo, y ya autorizada por las autoridades tiene usted que conformar el “Comité para constituir el Partido”, a partir de ese momento tienen ustedes dos años, improrrogables para tener organización oficial en cincuenta (50) municipios, y doce (12) departamentos además contar con un poco más de veinticinco mil (25 mil) afiliados. Fácil se dice pero hacerlo en dos años implica trabajo de tiempo completo y tener entre dos y cinco millones de quetzales. Si lo logra: ¡Felicitaciones ya tiene un partido político!
Ahora tiene la obligación de participar en las elecciones presidenciales, y gastar muchos millones, pero si no obtiene el cinco por ciento de los votos del padrón electoral o no ganar como mínimo una diputación su partido es cancelado. Todo el esfuerzo y recursos humanos y materiales se van a la basura.
¿Le quedarán a usted y sus amigos ganas, entusiasmo y dinero para empezar de nuevo? Seguro que no, porque la ley está hecha para desestimular la participación ciudadana y favorecer a los partidos viejos. Pero todos los que no pertenecen a un partido se dedican a injuriar a quien tiene el valor de participar en política. Los nombres de los partidos, y de los supuestos candidatos y sus tendencias, los trataré la próxima semana.
P.S. Debe modificarse la ley y permitir que los partidos nuevos puedan subsistir, por una sola vez sin obtener el cinco por ciento de los votos.


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