Leche en EXCESO, Precursora de Cancer

Leche en EXCESO, Precursora de Cancer

Existe un concepto muy aceptado culturalmente que indica que “tomar leche es muy bueno”. Podríamos comenzar a cuestionar esta afirmación a partir de un estudio científico realizado en Suecia por investigadores de la Universidad de Uppsala y el Instituto Karolinska, centro médico que elige al ganador del Premio Nobel todos los años, desde 1901. El informe demostró que la leche envejece y aumenta la mortalidad cuando se toman tres o más vasos de leche por día.

A nivel genético, se comprobó que la leche estimula los biomarcadores 8-iso-PGF2α y la interleucina 6 (gen IL6) que activan el estrés oxidativo y la inflamación. El estrés oxidativo (también conocido como radicales libres) es un mecanismo de daño celular que participa en los procesos de envejecimiento y de algunas enfermedades, como el cáncer o el infarto cardíaco, y de infecciones, entre otros. Inclusive, si es muy severo y no tiene freno por otros mecanismos de protección, puede causar la muerte celular.

La recomendación es no beber más de tres vasos de leche por día. De todos modos, cumplir con este objetivo no sería un gran problema, ya que la mayoría de las personas toma 60 ml/día, es decir, una pequeña cantidad para acompañar el café, el té o el mate cocido.

Debido a las variantes que existen en el metabolismo de cada individuo, se recomienda que se tome un vaso de leche 3 veces por semana, y se procuren otras fuentes de proteína y de calcio, sin tomar decisiones radicales como evitar completamente la leche y sustituirlo solo por soja u otros sustitutos, que también tienen sus efectos secundarios.