JERUSALÉN: Irán, una amenaza latente que ha sido congelada – “La Estrategia”

JERUSALÉN: Irán, una amenaza latente que ha sido congelada – “La Estrategia”

Para Estados Unidos, al ser derrotado el ejercito de ISIS (DAESH), la fuerza terrorista creciente sería Hamas en apoyo a Palestina y el creciente programa nuclear de Teherán en Irán que se hubiera vuelto un segundo frente nuclear, juntamente con Korea del Norte.

Una reunión a puertas cerradas, dirigida por el asesor de seguridad nacional estadounidense HR McMaster y su homólogo israelí Meir Ben-Shabbat, tuvo lugar en la Casa Blanca el 12 de diciembre, donde las dos partes acordaron formar equipos conjuntos para combatir a Irán en la región del Medio Oriente, informaron los medios israelíes el jueves.

Previamente ambas partes firmaron un documento que traduciría el discurso del presidente estadounidense Donald Trump en octubre, donde “descertificó” el acuerdo nuclear de 2015 entre Irán y seis potencias mundiales: Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, China, Rusia y Alemania.

Los equipos conjuntos, cuatro en total, explorarían diferentes formas de lidiar con lo que el régimen de Tel Aviv llama “la amenaza de Irán”.

Según el informe, uno de los equipos trataría de frenar la influencia de Irán en Siria y trabajar para bloquear el apoyo de Teherán al movimiento de resistencia libanés Hezbolá, quienes son el brazo armado de las fuerzas palestinas en contra de Israel y de quien temen represalias terroristas.

Irán ha estado apoyando al gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad en su lucha contra la milicia rebelde respaldada por países extranjeros desde 2011 a petición de Damasco. Hezbolá también ha estado ayudando al gobierno de Assad en la lucha contra los mercenarios takfiríes (Musulmanes que han caido en la apostasía fuera del Islam).

 

El segundo equipo tenía la tarea de realizar actividades diplomáticas y de inteligencia para interrumpir el programa nuclear de Irán, mientras que otro equipo se especializaría en lidiar con el trabajo de misiles balísticos del país.

Finalmente, el cuarto equipo controlaría los preparativos para cualquier escalada con Hezbolá o Teherán.

 

El informe citaba a un alto funcionario israelí diciendo que Tel Aviv y Washington “están de acuerdo con las tendencias y los procesos en la región”.

Un representante desconocido del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos dijo que el acuerdo entre Tel Aviv y Washington era un “marco” informal en lugar de un plan completo.

“Obviamente, hubo una estrategia importante que se anunció hace unos meses, y se han celebrado reuniones posteriores a esa nueva estrategia”, agregó el funcionario. “Y obviamente Israel es uno de nuestros aliados más cercanos”.

Durante su discurso del 13 de octubre, Trump dijo que no volvería a recertificar el compromiso de Irán con el acuerdo nuclear, conocido como el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés). También describió un enfoque nuevo y más duro hacia Teherán.

El nuevo enfoque incluyó más sanciones contra la República Islámica y específicamente contra el Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica (CGRI) por su programa de misiles.

Estados Unidos recientemente intensificó sus esfuerzos para imponer nuevas sanciones a Irán, país que proporciona tecnología de misiles al movimiento Ansarulá de Yemen, que está en guerra con Arabia Saudí, otro aliado cercano de Estados Unidos. Teherán ha rechazado las acusaciones de los Estados Unidos.

Las actividades de Hamás y de Teherán, en Medio Oriente se han visto congeladas con el anuncio del traslado de las Embajadas de Estados Unidos y Guatemala a Jerusalén, hasta no alcanzar apoyo de los países árabes

Dicho apoyo puede ser políticamente riesgoso para los países árabes, porque los llevaría a un apoyo directo en contra del sunismo y en apoyo al movimiento Chiita, siendo luego objeto de represalias por grupos como “Al-Quaeda”, “DAESH” y otros, llevando a la región a una política exterior de STALEMATE, es decir aun callejón sin salida o una encrucijada muy dura para muchos de los Países involucrados, y llevando a las potencias a enmarcarse en una posición que después podría ser usada en su contra por presentar un virtual apoyo a Irán y Hamas, más que a Palestina.