Una sonrisa para un placido sábado – Una mujer quería comprar un buen marido y…

El chiste del sábado para estimular un buen momento… si quieres que publiquemos un buen chiste envíalo a noticias@prensaobjetiva.com con el asunto CHISTE

Abrieron un negocio donde las mujeres pueden elegir y comprar su marido.
A la entrada están las instrucciones sobre como funciona el negocio:
– Se puede visitar el negocio una sola vez.
– Hay seis pisos y las características del hombre mejoran a medida que se sube.
*Pero no se puede regresar al piso inferior.*

Una mujer decide ir a buscar marido.

1º PISO: un cartel sobre la puerta dice: 
*”Estos hombres tienen trabajo”.* 
La mujer decide subir al segundo piso.

2º PISO
*”Estos hombres tienen trabajo y aman a los niños”.*
La mujer decide subir de nuevo

3º PISO
*”Estos hombre tiene trabajo, aman a los niños y son muy bellos”,* 
Guau”, piensa la mujer pero decide subir un piso mas.

4º PISO
*”Estos hombres tienen trabajo, aman a los niños, son muy bellos y ayudan en la tarea del hogar”,* 
Increíble! exclama la mujer, no me puedo resistir. Pero aun así decide subir una vez mas.

5º PISO:
*”Estos hombres tienen trabajo, aman a los niños, son muy bellos, ayudan en la tarea del hogar y son extremadamente románticos”.*

La mujer está tentada de quedarse allí pero decide subir al sexto piso.

6º PISO
“Usted es la visitante numero 9.585.676 en visitar este piso, *acá no hay hombres,* *este piso existe solamente para demostrar que ustedes nunca estarán conformes,* y que nadie las entiende, 
*GRACIAS POR HABER ELEGIDO VISITAR NUESTRO NEGOCIO”.*

Enfrente de ese negocio abrieron otro, también de *seis pisos, donde los hombres pueden elegir a su Esposa.*

A la entrada están las instrucciones sobre como funciona el negocio:
– Se puede visitar el negocio una sola vez.
– Hay seis pisos y las características de la mujer mejoran a medida que se sube.
*Pero no se puede regresar al piso inferior.*

1º PISO un cartel que dice: 
*Estas mujeres no te están molestando todo el día.*

Hasta la fecha no se conoce ningún hombre que haya subido al segundo piso.

Enviado por Carmen Irazú, GT

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