‘Joker’ le brinda anarquía a la temporada de premios en el Festival de Toronto

Según los informes disponibles, la historia de origen de Todd Phillps, “Joker”, recibió una ovación de pie de ocho minutos cuando debutó el mes pasado en el Festival de Cine de Venecia, donde terminó ganando el León de Oro a la mejor cinta.

La respuesta fue decididamente menos entusiasta durante su premier norteamericana del martes pasado en el Festival Internacional de Cine de Toronto, donde la audiencia del Roy Thomson Hall reservó la mayor parte de su aprobación a la electrizante actuación estelar de Joaquin Phoenix.

La jornada ofreció dos galas consecutivas en el teatro más grande del evento, ya que el drama de carreras automovilísticas de Mangold “Ford v Ferrari” abrió el programa. La película, elevada por roles protagónicos de Christian Bale y Matt Damon, se ganó una buena reacción de la audiencia, parcialmente fomentada por el mismo Bale, quien fue mostrado aplaudiendo cuando los luces se enfocaron en el reparto que asistía a la función.

Bale y Phoenix son evidentemente talentosos y esquivos con la prensa, ya que prefieren que su trabajo hable por ellos. Dicha estrategia ha funcionado correctamente en el pasado, cuando Bale ganó un Oscar (“The Fighter”) y recibió cuatro nominaciones y Phoenix recibió tres nominaciones.

La última vez que Phoenix asistió al Oscar fue como nominado a Mejor Actor por “The Master” de Paul Thomas Anderson, un retrato definitivo sobre la alineación que eclipsa todo lo que se ve en “Joker”.

Ciertamente, en “Joker”, Phoenix dio todo lo que tenía en sí al perder 52 libras, y Phillips se asegura de que notemos el esfuerzo. Phoenix pasa la mayor parte de la película semidesnudo, luciéndose frecuentemente en su ropa interior, y si no sabes la cantidad de huesos que hay en su caja torácica al final de la película, no has estado prestando atención.

Phillips presentó a “Joker” como “un film de lento cocimiento”. La primera parte de la película es de hecho un interesante estudio del personaje de Phoenix, Arthur Fleck, quien trabaja diariamente como payaso y aspira a ser un comediante de ‘stand-up’ mientras vive con su madre en una Ciudad Gótica decadente y controlada por la basura y las “súper ratas”.

Es posible que los miembros mayores de la Academia conecten con mucho de lo que se presenta debido a que, como lo dice Phillips, la cinta está “informada” por los retratos cinematográficos oscuros de antihéroes de los ‘70 e inicios de los ’80s, más específicamente “King of Comedy” y “Taxi Driver” de Martin Scorsese. Si la relación no es lo suficientemente clara con esto, Phillips contrató a Robert De Niro, la estrella de esas dos películas, como un anfitrión televisivo. (El aspirante a comediante de De Niro en “King of Comedy” estaba obsesionado con un anfitrión de ‘talk show’ encarnado por Jerry Lewis).

Zazie Beetz, Robert De Niro y Joaquin Phoenix asisten a la premier de “Joker” en Toronto.

Zazie Beetz, Robert De Niro y Joaquin Phoenix asisten a la premier de “Joker” en Toronto.

(Evan Agostini / Invision)

Este es el modo en que De Niro puso las cosas durante el relajado Q&A que se hizo después del filme: “Entendí las conexiones, por lo que dije: ‘Oh. OK’. Eso fue todo”. (Esperamos que esté guardando su mejor material para el próximo trabajo épico de Scorsese sobre la mafia, “The Irishman”, donde es el protagonista).

Phoenix tuvo carta libre; en el mismo Q&A, tanto él como Phillips dijeron que el atractivo mayor del proyecto fue la ausencia de reglas. Phoenix baila y ríe de manera alocada de principio a fin, y cuando la cinta se acerca a su impactante acto final, comete actos de violencia que son grotescos y desconcertantes.

Los votantes del Oscar en las categorías de actuación adoran la exageración, lo que es una buena noticia para Phoenix y también para Bale, quien interpreta al testarudo y perfeccionista piloto de carreras Ken Miles en “Ford v Ferrari”. (Matt Damon la pasa muy bien como el diseñador de autos Carroll Shelby, pero Bale tiene las escenas más vistosas).

De las dos películas, “Joker” dominará probablemente la taquilla y la conversación cultural, al tocar superficialmente temas de clase, enfermedad mental y adoración de celebridades. Esperen disgusto, devoción y muchas notas de reflexión cuando Phoenix asegure su nominación.

Pese a que no es tan filosa como cree ser, la simple existencia de la película (sumada a su León de Oro) tira una bomba encantada en la temporada de premios. Veremos cómo se mantiene esa risa desquiciada en los próximos cinco meses.

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