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BCE recorta previsiones de crecimiento de la Eurozona para 2019 y 2020

El Banco Central Europeo (BCE)  ha hecho públicas hoy sus previsiones de crecimiento para 2019 y 2020, recortándolas en 10 puntos básicos para ambos ejercicios.

Así mismo, la institución ha anunciado varias medidas que tienen como objetivo impulsar el crecimiento económico y la inflación en la eurozona. Entre ellas, recortar la tasa de facilidad de depósito en 10 puntos básicos hasta el -0,5 %.

También se ha informado de que se reanudará el programa de compras de deuda pública por valor de 20.000 millones de euros mensuales a partir del 1 de noviembre.

El organismo dirigido por Mario Draghi mantine los tipos de interés oficiales en el 0%. Así, han informado en su comunicado que “el Consejo de Gobierno ahora espera que las tasas de interés clave del BCE se mantengan en sus niveles actuales o más bajos hasta que haya visto que las perspectivas de inflación convergen sólidamente a un nivel suficientemente cercano, pero inferior al 2%”.

Draghi ha dicho que el paquete presentado “es bastante poderoso tanto a corto, como a largo plazo.

Más información, en breve.

Opiniones de las proyecciones macroeconómicas

El crecimiento del PIB real se mantuvo inesperadamente lento en el cuarto trimestre de 2018; los últimos indicadores apuntan a que la actividad será considerablemente más débil de lo previsto anteriormente también en el primer semestre de 2019.

Aunque algunos factores temporales podrían haber contribuido a la desaceleración de la actividad durante los últimos meses de 2018. El empeoramiento generalizado de los indicadores de sentimiento económico en los distintos países y sectores en los últimos meses sugiere que también han influido otros factores adversos más persistentes y que el dinamismo cíclico subyacente es algo más débil de lo estimado anteriormente.

A corto plazo, una combinación de incertidumbres globales (como amenazas de un aumento de medidas proteccionistas y la posibilidad de un Brexit desordenado) así como factores internos adversos en algunos países de la zona del euro podrían seguir lastrando la actividad de la zona del euro.

A más largo plazo, el escenario base considera que estas dificultades internas y a escala mundial desaparecerán gradualmente y que los factores fundamentales que respaldan la expansión de la zona del euro siguen estando presentes en términos generales.

Entre estos factores se incluyen, principalmente, la orientación muy acomodaticia de la política monetaria, el aumento de los salarios, una recuperación de la demanda externa y cierta relajación de las políticas fiscales.

Dado que se espera que estos factores favorables se generalicen de forma gradual, se estima que el crecimiento del PIB real aumentará desde el 1,1 % en 2019 hasta el 1,6 % en 2020 y el 1,5 % en 2021.

En comparación con las proyecciones de diciembre de 2018, el crecimiento del PIB real para 2019 se ha revisado a la baja en 0,6 puntos porcentuales. Se espera que la inflación medida por el IAPC siga descendiendo en 2019 y que aumente durante el resto del horizonte temporal contemplado en las proyecciones, hasta situarse en el 1,6 % en 2021.

El descenso de la inflación medida por el IAPC en 2019 se debe a una acusada caída de su componente energético, que refleja la reciente bajada de los precios del petróleo.

De acuerdo con las proyecciones, la inflación medida por el IAPC excluidos la energía y los alimentos repuntará gradualmente durante el horizonte temporal de las proyecciones, en un contexto de expansión económica continuada, aunque más moderada, y de tensiones en los mercados de trabajo.

En comparación con las proyecciones de diciembre de 2018, la inflación medida por el IAPC se ha revisado a la baja durante todo el horizonte temporal considerado, como reflejo, principalmente, de una reciente evolución de los datos más débil de lo esperado, las perspectivas más moderadas de crecimiento económico y una revisión a la baja de los supuestos sobre los precios del petróleo[1].

Economía real

El crecimiento se debilitó notablemente en el segundo semestre de 2018 y mostró una mayor divergencia entre los países de mayor tamaño de la zona del euro (véase el gráfico 1).

 La desaceleración del crecimiento del PIB real, desde el 0,4 % registrado en tasas intertrimestrales en el primer semestre de 2018 hasta el 0,2 % en el segundo semestre, está relacionada en parte con factores específicos que afectaron a la actividad.

Entre los países de mayor tamaño de la zona del euro, este fue particularmente el caso de Alemania e Italia, que registraron descensos sustanciales de las tasas de crecimiento del PIB (desde tasas trimestrales del 0,4 % en el primer semestre de 2018 hasta un estancamiento en el segundo semestre del año en Alemania, y desde un 0,2 % hasta tasas negativas en los mismos períodos en Italia).

En Alemania, la acusada desaceleración registrada en el segundo semestre de 2018 estuvo relacionada en parte con perturbaciones en el sector automovilístico, que se han mostrado más persistentes de lo esperado anteriormente, aunque también se debió a una debilidad más generalizada en los distintos sectores.

En Italia, la incertidumbre, la volatilidad de los mercados financieros y el deterioro de la confianza empresarial tuvieron un impacto adverso creciente en la actividad económica.

El ritmo del crecimiento intertrimestral del PIB en Francia y España durante el segundo semestre de 2018 fue ligeramente superior al observado en el primer semestre del año.

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