El interés social y el bien común

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Por: Aquiles Faillace

Después de dos meses bajo un régimen de limitación a los derechos constitucionales debemos reflexionar sobre lo que esto significa, en términos del interés social y del bien común, preceptos fundamentales plasmados en nuestra constitución.

Ni para la guerra ni para el terremoto duró tanto un estado de excepción.

Estamos llegando al punto de diluir el estado constitucional de derecho y tenemos que estar atentos. Pongo de ejemplo el Artículo 43 de la Constitución, que refiere a la libertad de industria y comercio. Ese artículo no puede ser restringido, y además, no está mencionado dentro de los decretos presidenciales que se suspenden.

Y sin embargo, eso es exactamente lo que está sucediendo. Nuestra libertad de trabajar y producir fue limitada en clara contravención del Artículo 138 de la misma Constitución, que taxativamente delimita qué derechos sí y qué derechos no pueden ser suspendidos mediante estados de excepción.

¿Y alguien ya se dio cuenta?

¿Cuál es el conflicto entre el interés social y los decretos de suspensión de garantías? La pandemia se puede combatir dentro del marco constitucional, ¿o acaso vamos a llegar a varios años de suspensión de garantías con la excusa de combatir el virus?

El interés social es claramente vencer la pandemia. El bien común no lo lograremos bajo estados de excepción que limitan nuestra capacidad de producir. Recordemos que sólo produciendo se generan impuestos, y de estos impuestos se obtiene el gasto social del gobierno. Mientras tanto, ni siquiera las enfermedades comunes están siendo atendidas. Veamos el caso de la desnutrición aguda en este año: más de 13 mil casos no atendidos contra los tres mil del famoso virus.

¿Qué decir de la suspensión de la consulta externa en los hospitales, la violencia intrafamiliar y sobre todo, la explosión demográfica que nos aguarda el próximo enero? Con tanto encierro, y bajo condiciones de violencia contra la mujer, se están produciendo 100 mil niños, como mínimo, para fin de año. ¿Estamos preparados?

¿Dónde está el interés social en esta decisión?


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