En estas horas aciagas que vive Guatemala y el mundo (XX Parte)

Comparte

Por: Eduardo Antonio Velásquez Carrera

Es simple, contestar esa pregunta. El objetivo del Pacto de Corruptos es mantener controlada por medio de sus jueces, impuestos a dedo, la Corte Suprema de Justicia -CSJ-, las Cortes de Apelaciones y los juzgados para que en dado caso, si se descubren sus fechorías, fallen a su favor. A mediano plazo piensan también cooptar a la Corte de Constitucionalidad –CC-. Es decir, no solo evitar a la  justicia, sino procurarse impunidad, per secula seculorum. Ese ha sido el trabajo del otrora visitador médico, Gustavo Alejos Cambara, ex empleado de Irving Cohen, millonario hoy con recursos públicos mal habidos, como operador político y de otros como Sergio Roberto López Villatoro, conocido en el mundo del hampa, como ‘el Rey del Tenis’ y de Carlos Estuardo Gálvez Barrios, el impresentable ex rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala –Usac-, amigo, vecino y visitante de Alejos, operador político del Pacto de Corruptos dentro de la Tricentenaria y de reincidente de su propia hermana para magistrada. Tanto Gálvez Barrios como el actual rector Murphy Olimpo Paiz Recinos fueron acusados por la CICIG de varios delitos que se encuentran siendo investigados por la FECI del Ministerio Público. Y ahora que se acerca la elección de los próximos magistrados de la CC, ya empiezan a mover sus alfiles en el Colegio de Abogados y Notarios, que ya no se pronuncia para nada en torno a la ingente problemática nacional, especialmente en áreas de su competencia y menos para hablar de lo que sucede actualmente. En el propio Consejo Superior Universitario –CSU- de la Usac no sorprendería para nada que el candidato fuera Gálvez Barrios para ser titular, apoyado por Murphy Paiz y sus huestes. El Pacto de Corruptos quiere continuar haciendo obras como la carretera de ‘Odebrecht’, negocio en los que quedaron impunes 105 diputados de la legislatura anterior, del saqueo continuado de los recursos multimillonarios del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social –IGSS- ya sea por la compra de medicinas,  insumos varios y equipo especializado a sobreprecios- o bien por la contratación de empresas mexicanas, como PISA, que efectuarían diálisis a los derechohabientes del Instituto y que resultaron un fiasco, responsable del fallecimiento de muchos pacientes. Insisten en seguir construyendo obras como el ‘Libramiento de Chimaltenango’, protegidos con jueces como Mynor Moto, que se negó a dar orden de captura al exministro José Luis Benito. Naturalmente, que falta que la justicia le caiga en este caso del esperpento de Chimaltenango al Ex Presidente de la República, Jimmy Morales Cabrera. Menos mal, que los iniciadores del ‘Libramiento’ ya están en la cárcel, Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, los magos de la línea al interior de la propia SAT, entidad encargada de la recaudación de los impuestos en el país. El caso del antejuicio Felipago Alejos al interior de la SAT, debidamente documentado, no caminó reiteradamente en la propia CSJ. Ha habido delitos de financiamiento electoral ilícito, en donde varios miembros de la elite del país reconocieron públicamente su “error” –no delito- y que no han sido procesados como cualquier de los mortales en Guatemala. Financiaron a Jimmy Morales. Imposible crear una nación desarrollada, fuerte y justa en esas condiciones.


Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *