Jorge Linares: Estuve en Venezuela al inicio del COVID-19 y allá el internet casi ni existe para informarte

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El brote mundial de COVID-19 tomó al mundo por sorpresa, cuando en marzo, la gran mayoría de países optaron por cerrar sus fronteras y aplicar una cuarentena general para ralentizar la propagación del virus.

El boxeador Jorge Linares fue uno de esos que sintió haber sido tomado con la guardia baja, pues tras su último combate en febrero ante Carlos Morales, a quien venció en Las Vegas, decidió hacer un viaje especial antes de regresar a su residencia en Japón, para preparar su enfrentamiento contra Javier Fortuna el 28 de agosto en el Fantasy Springs Casino de Indio.

El peleador recordó la odisea que vivió cuando estaba a punto de regresar a Japón.

“Tras mi pelea me quedé en Los Ángeles y se me presenta la oportunidad de ir a Venezuela, a visitar a mi país, en lo cual tenía más de cinco años que no iba”, señaló Linares a LA Times en Español en una videollamada desde Japón. “Iba a estar ahí solo por unas semanas, pero vi unos cambios positivos en Venezuela, en Caracas, y aproveché y me quedé tres, cuatro días más”.

El oriundo de Barinas quiso aprovechar su tiempo para visitar a su familia, amigos y saludar a sus fanáticos, pero poco a poco las cosas se fueron complicando debido al brote de COVID-19. Linares decide viajar de vuelta a Los Ángeles y en la escala en Panamá, el 12 de marzo, se pudo informar más sobre la situación mundial pues en “Venezuela el internet casi no existe”.

Originalmente, Linares tenía un boleto de regreso para Japón el 27 de marzo, pero su jefe, Akihiko Honda, le pidió que se regresara antes ya que Los Ángeles estaba encaminado a llevar a cabo una cuarentena. Honda de inmediato le expeditó su boleto de regreso.

“No pude despedirme si quiera de mi hija, que estaba en Las Vegas con su mamá”, dijo Linares. “Gracias a Dios eso sucedió y lo acepté porque cuando el señor Honda me dice… ya para el 27 de marzo habían cancelado los vuelos ya y llegué acá el 22”.

A pesar de que Japón está a solo casi 2,000 millas de distancia de China, que fue el epicentro del COVID-19, Linares dijo que la isla del este de Asia ha logrado mantener control del brote gracias a la actitud de su población hacia la situación.

“Lo más importante es la cultura, la educación, lo que esta gente tiene es algo maravilloso, que te deja sorprendido”, dijo. “Sí se ven casos, muchos casos, pero no es como otros países. La mayoría de gente que ha muerto con el coronavirus han sido personas mayores de 80 años… La prevención, usando sus máscaras para todas partes, eso es lo que evita que haya más contagios y eso es lo mejor que tiene este país”.

El regreso al gimnasio por primera vez fue difícil según dijo el peleador excampeón mundial en tres divisiones.

“Había dos o tres boxeadores con un solo entrenador”, detalló el peleador de 34 años. “Los entrenadores aún tienen que usar la máscara y la han tenido que usar conmigo, a pesar del calor insoportable, tienen que usar la máscara. Pero al principio si fue complicado”.

En términos generales, Linares dijo que no sintió el cierre de Japón de gran manera, pero si tuvo que evitar reuniones en fiestas, visitas con amigos, prefiriendo mantenerse entrenando para su próximo combate ante Fortuna y jugar golf, que es su nuevo hobby.

Via : LA Times


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