Ingredientes de sopas instantáneas podrían causar taquicardia, sofocación y dolor de cabeza

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Un estudio de Profeco reveló que el glutamato monosódico presente en las sopas instantáneas podría tener efectos adversos en la salud de los consumidores

En su más reciente edición de la Revista del Consumidor, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó un análisis a las sopas instantáneas de las cuales revisó sus ingredientes y los efectos de producen en el organismo.

Profeco indicó que pese a que son alimentos que pueden almacenarse de manera sencilla y son muy prácticos de preparar, no nutren a quienes los consumen pues contienen altos niveles de sodio, hidratos de carbono y cantidades variables de grasas y proteínas además de contener otro tipo de aditivos como glutamato monosódico. 

La dependencia indicó que este tipo de sopas no tienen como base carne o vegetales sino una serie de saborizantes artificiales por lo que hizo un llamado a la población a preferir el consumo de sopas elaboradas de manera casera con ingredientes adicionales como vegetales, cereales, crema o leche.

Profeco explicó que de acuerdo con la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos el glutamato monosódico es considerado como seguro, pero que otros organismos como el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) lo declaró como inocuo con una “ingesta diaria admisible no especificada“.

“Esto significa que, aunque existen personas que presentan síntomas adversos por su consumo, los científicos, afirman no haber encontrado, hasta ahora, reacciones consistentes”, reveló.

Así, de acuerdo con las observaciones de Profeco, los detractores del uso del glutamato monosódico aseguran que existen investigaciones que prueban que tiene relación con síntomas como:

  • Dolor de cabeza
  • Sofocación
  • Taquicardia
  • Sensación de presión en la cara
  • Adormecimiento de la boca
  • Dificultad para respirar
  • Sudoración
  • Dolor de pecho
  • Debilidad

También se afirmó que hay estudios que demuestran que interviene en la parte del cerebro que regula la saciedad, provocando voracidad en las personas por lo que se contribuye a la obesidad además de provocar cierta toxicidad a nivel neuronal y hepático. 

Con información de López-Dóriga Digital

Via López-Dóriga


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