Crisis política y la rebelión de las mafias

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Por: Renzo Lautaro Rosal

Varios grupos de poder no se quieren dar cuenta de lo que en realidad está en juego. Tampoco quieren aceptar que en el tablero son simples peones, aunque sus tarjetas de presentación digan lo contrario. Han sido arrastrados, de manera consciente, a un desfiladero donde por más credenciales que digan ostentar, han sido halados al fondo.

De un tiempo para acá, la bandera “saquen a los magistrados de la CC” se convirtió en la premisa. Está claro que el objetivo son sus actuales ocupantes. Están confiados que la siguiente cohorte de magistrados será de su total confianza, serviles y fieles. El fortalecimiento y respecto a la institucionalidad que tantas veces ha aparecido en comunicados de prensa y otras expresiones mediáticas, ahora se tira a la basura porque esa institución no ha salido a la defensa de sus “causas”. Pero cuando la ecuación ha sido en su beneficio, el silencio y las muestras de beneplácito no se han hecho esperar. Esas mismas premisas rodean la elección de la CSJ y las Salas de Apelaciones.

Pero no nos perdamos. Las mafias están en estado de rebelión. El escenario COVID los ha fortalecido. Las expresiones del crimen organizado, eslabones de un nuevo autoritarismo, son los constantes saboteadores de lo que ahora sucede y se vislumbran como los grandes ganadores. Los grupos-peones esperan que en medio del desorden, ellos ganen algo. Creen que la alianza los beneficiará, pero es probable que al final impere la lógica central: han sido útiles y creen ser parte de un festín, donde en realidad ellos también son presas fáciles y desechables.

El juego de las marionetas no es simple. Generan ruido, ocupan un falso escenario. Tras bambalinas, los cirqueros hacen de las suyas. Manejan los hilos. Quienes creen tener poder se marean cuando suben una pequeña piedra, por lo que no llegan a comprender (por incapacidad o miopía) a quiénes benefician en realidad. Han pasado a firmar un pacto, sin haber leído su contenido. Nada de lo que ahora sucede es “ideológico”, es la gran trampa que algunos sectores compraron con facilidad y quedaron atrapados en su propio juego. La crisis actual tiene un contenido claramente político. Es el enfrentamiento entre los orquestadores del retroceso democrático y quienes aún consideran que podemos salir de las oscuridades.

Contrario al supuesto que la intervención del MP debería contribuir a desenmarañar la crisis provocada alrededor de la elección de las Cortes, esa institución realizó un movimiento totalmente contrario. Con la solicitud de antejuicio contra más de 100 sujetos, el asunto se enredó más. Eso demuestra que las fuerzas alrededor de ese proceso han diseñado una estrategia, que a pesar de ciertos golpes, sigue su dramático rumbo.

La no-elección en el Congreso, es una expresión clara de cómo esas formas perversas enquistadas en la política cierran filas y retrasan la elección según su conveniencia. La decisión del MP, contribuye a que echen pasador. El esquema de protección de unos y otros está siendo probado. También son expresiones, los pasos en falso del Ejecutivo con el manejo de la crisis sanitaria, las tentaciones de autonomía de algunas autoridades locales, las señales de ingobernabilidad en varias regiones del país.


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