Iraquíes exhuman a sus parientes fallecidos por el covid-19 para volver a enterrarlos en tumbas familiares

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Hace varios meses, las autoridades prohibieron enterrar los cuerpos de las víctimas del virus en las tumbas familiares y, en cambio, establecieron un ‘cementerio de coronavirus’ en un desierto.

En Irak, los familiares de víctimas del covid-19 están exhumando a sus parientes fallecidos para volver a enterrarlos en los cementerios familiares después de que las autoridades suavizaran las restricciones relativas a la inhumación de los muertos por coronavirus, según informó este domingo AFP.

Hace varios meses, el Gobierno iraquí prohibió enterrar los cuerpos de las víctimas del covid-19 en las tumbas familiares por temor a que los cadáveres aún pudieran propagar el virus.

Para evitarlo se creó un ‘cementerio de coronavirus’ en una zona desértica en las afueras de la ciudad santa de Nayaf, donde voluntarios con equipo de protección enterraron a los cadáveres separados por cinco metros de distancia. En un mismo lugar fueron sepultadas personas de distintas religiones, tanto musulmanes chiitas como sunitas y cristianos. Los entierros eran rápidos, a menudo se llevaban a cabo durante la noche y solo un familiar tenía derecho a asistir

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Este lunes, el Gobierno permitió que los cadáveres de víctimas del covid-19 fueran reubicados por “equipos de salud especializados” en el cementerio de elección de su familia poco después de que la OMS declarara que la probabilidad de transmisión del coronavirus al manipular restos humanos es “baja”, pero también presionado por las familias.

No obstante, a la hora de implementar la medida se encontraron con que no había profesionales médicos ni guías del cementerio que pudieran ayudar las familias a localizar los cuerpos o a desenterrarlos. Como resultado, al abrir las tumbas, en varios casos los familiares encontraron un ataúd vacío o el cuerpo de otra persona, mientras que en otras ocasiones se descubrió que algunos cuerpos no habían sido envueltos en las mortajas funerarias requeridas por el islam como muestra de respeto.

Todo ello provocó la indignación de las familias. “Los sepultureros no tienen la experiencia ni los materiales necesarios. Ni siquiera saben cómo localizar las tumbas“, se quejó Abdallah Kareem, quien perdió a su hermano por causa del coronavirus.

Sin embargo, a pesar de las complicaciones, varias familias se sintieron aliviadas al poder dar a sus muertos la sepultura adecuada. “Desde que mi padre fue enterrado aquí, en mi cabeza no hacían más que repetirse sus palabras antes de morir: ‘Hijo mío, entiérrame en el cementerio familiar, no dejes que esté demasiado lejos de mis parientes’. El sueño que me había estado persiguiendo durante estos últimos meses se ha hecho realidad”, señaló Hussein.

Via RT


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