Relacionan la personalidad sarcástica o irritable con un mayor riesgo de muerte en pacientes que sufren un segundo ataque cardíaco

Comparte

Los especialistas analizaron durante 24 meses el nivel de hostilidad de 2.321 individuos que sobrevivieron a un infarto, para detectar ataques cardíacos recurrentes y muerte.

Un equipo de científicos de la Universidad de Tennessee en EE.UU. sugiere que los pacientes que han sufrido un ataque cardíaco y que mantienen una personalidad hostil tienen un mayor riesgo de muerte en caso de un segundo infarto. Los resultados de la investigación fueron publicados este lunes en la revista European Journal of Cardiovascular Nursing.

 “La hostilidad es un rasgo de la personalidad que incluye ser sarcástico, cínico, resentido, impaciente o irritable“, explicó Tracey Vitori, una de las investigadoras que participó en el estudio. Asimismo, la experta señaló que no se trata de una “ocurrencia única”, sino que se visibiliza en la forma de interactuar de una persona con la gente.

Los especialistas analizaron durante 24 meses el nivel de hostilidad de 2.321 individuos que sobrevivieron a un infarto, para detectar ataques cardíacos recurrentes y muerte. La edad promedio de los participantes fue de 67 años, y el 68 % eran hombres.

El estudio, uno de los más grandes y completos desarrollados hasta la fecha, planteó la hostilidad como un predictor independiente de muerte de las personas que sufren un segundo ataque cardíaco. 

El síndrome inflamatorio multisistémico daña gravemente el corazón de los niñosEl síndrome inflamatorio multisistémico daña gravemente el corazón de los niños

“La hostilidad se ha relacionado con la enfermedad cardiovascular desde la década de 1950, pero todavía no entendemos completamente por qué. Nuestro estudio muestra que la hostilidad es un rasgo común en los sobrevivientes de un ataque cardíaco y se asocia con malos resultados“, agregó Vitori.

Por otra parte, el documento afirma que generalmente la ansiedad y la depresión se relacionan con enfermedades cardíacas. Sin embargo, los autores sugieren que la hostilidad también debe ser evaluada, pues al educar a los pacientes sobre el impacto en la salud “podría motivar cambios de comportamiento”.

Via RT


Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *