Parlacen : El cascabel al gato 2

Comparte

Por: Jacques Seidner / El rincón de Casandra

Una vez más el editorialista de un matutino de amplia cobertura, posiblemente sin tema sabatino que tratar y además con poca imaginación, retorna a criticar al Parlacen sin proponer a cambio propuesta alguna positiva que pudiera sumarle al organismo parlamentario regional una razón mayor de ser. La crítica es fácil, el arte difícil, solía decir Casandra.

Por el contrario, el editorial de marras regresa al caso Martinelli –y como reza “si lo no lo haces, malo, si lo haces, peor”– criticando al Parlacen sin fundamento ni razón alguna, achacándole la forma inadecuada, que según el tinterillo, se afrontó el tema de la inmunidad por la Junta Directiva del Parlacen. Es una crítica gratuita ya que la Presidenta de la institución fue clara, profesional y apegada a Derecho, al negárseles juramento a los hermanos por extemporalidad, correspondiendo entonces su juramentación, por reglamento interno, a su propia bancada panameña que se negó a hacerlo, privándolos así de su pretendida inmunidad parlamentaria. Por lo cual, asunto juzgado y cerrado.

Al contrario
Una realidad válida, es la falta de vinculación de las propuestas del Parlacen para convertirse en leyes regionales. Para ello es indispensable se trabaje en el sentido de lograr que se modifique el reglamento constitutivo y la vinculación sea efectiva.
Pero mientras dicho cambio sucede, lo que es absolutamente indispensable para la sobrevivencia a largo plazo del Parlacen –he aquí el esbozo de una propuesta para que dando pequeños pasos, el Parlacen vaya en dirección correcta en su búsqueda vinculante, aunque indirecta. Ello es tener una mayor relación con los Congresos o Asambleas Nacionales de la región, de tal forma que sus propuestas –que las hay en cantidad y calidad– lleguen al conocimiento y discusión pública y eventual adopción por parte de los diputados nacionales. Al ser del dominio público se evitaría que las iniciativas del Parlacen sean ignoradas por el ciudadano en general al pasar a dormir, como actualmente sucede, el sueño de los Justos en algún archivero del SICA.

Lograr lo vinculante dependerá absolutamente de la voluntad política de todos los actores involucrados. Y darle al Parlacen el justo rol que le corresponde en la construcción de la integración regional es indispensable para lograr un proyecto políticamente equilibrado.

Ello hasta el momento le ha sido negado por unos y otros.
¿Pero quién se animará a ponerle el cascabel al gato?


Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *