El presidente de Cataluña ante el Tribunal Supremo: ¿qué sucederá si se confirma su inhabilitación?

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Quim Torra fue condenado en diciembre por el Tribunal Supremo de Cataluña a un año y medio de inhabilitación por el delito de desobediencia, tras negarse a retirar una pancarta independentista de la sede de la Generalitat durante la campaña electoral.

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, se enfrenta este jueves a una vista ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo que decidirá si confirma la sentencia impuesta por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que condenó a Torra por un delito de desobediencia a un año y medio de inhabilitación para cargos públicos electos y para el ejercicio de funciones de gobierno.

El propio Torra defendió este miércoles que su compromiso “es y será siempre servir a su país hasta las últimas consecuencias” ante un “Estado instalado en la venganza”, en referencia al Estado español, “que quiere inhabilitar a un presidente por haber defendido la libertad de expresión”.

Esta misma mañana, tan solo unas horas antes de que comenzara la vista previa que dilucidará si se confirma o no su inhabilitación, el mandatario catalán colgaba en sus redes sociales una imagen de la pancarta que originó el procedimiento penal en su contra, en la que se puede leer ‘libertad presos políticos y exiliados’ en catalán e inglés con un lazo amarillo.

El Tribunal Supremo hará publica su decisión en los próximos días, se espera que, a lo sumo, en una semana.

¿Cuál es el origen del proceso judicial?

El presidente catalán fue condenado el pasado 19 de diciembre por haber desobedecido los requerimientos de la Junta Electoral Central (JEC), al no haber retirado una pancarta con simbología independentista de la fachada de la sede de su Gobierno durante la campaña para las elecciones generales del 28 de abril de 2019.

La presencia de símbolos o proclamas partidistas en edificios públicos está prohibida por la actual ley electoral y, además, la JEC argumentó que esas pancartas solo representaban las aspiraciones de “parte de la sociedad catalana, pero no de toda ella”, y que incumplían por ello el principio de neutralidad que se le exige a una institución pública.

Así, el TSJC condenó a Quim Torra a un año y medio de inhabilitación, sentencia que fue recurrida por el político ante el Tribunal Supremo, que es quien ahora debe decidir si la ratifica o no.

Aunque la condena no es firme hasta que es avalada por una segunda instancia, la Junta Electoral Central (JEC) decidió en enero, en virtud de esa sentencia, dejar sin escaño a Torra y que entrara en su lugar el siguiente de la lista de su formación.

Sin embargo, la autoridad electoral dejó en manos del Parlamento catalán resolver si el mandatario podía continuar siendo presidente de la Generalitat a pesar de no ostentar ningún escaño, como así ha sido.

El abogado del presidente, Gonzalo Boye, ya ha advertido de que si la inhabilitación se confirma recurrirán a instancias judiciales europeas.

¿Qué sucede si se confirma la inhabilitación?

Si el Supremo avala la sentencia del TSJC contra Torra, este debería ser cesado de su cargo, como estipula la ley de la Presidencia de la Generalitat en caso de “condena penal firme que conlleve la inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos”.

A partir de ese momento el resto del Gobierno catalán quedaría en funciones y sería el actual vicepresidente de Cataluña, Pere Aragonés, quien asumiría las funciones de presidente con algunas limitaciones: no podría plantear cuestiones de confianza, designar o relevar consejeros o convocar elecciones. El resto del Gobierno regional también vería mermadas sus competencias al no poder impulsar nuevos proyectos de ley.

En ese momento el presidente del Parlamento catalán deberá comenzar con el protocolo para nombrar a un nuevo presidente. Tras reunirse con los representantes de los partidos o grupos políticos con representación en la Cámara propondrá al pleno un candidato que debe obtener el respaldo de la mayoría absoluta de los escaños en primera vuelta, o la mayoría simple en segunda. El nuevo presidente es quien podría decidir la convocatoria de elecciones o el agotamiento de la legislatura.

¿Hay elecciones a la vista?

Cuando Torra fue desposeído de su condición de diputado anunció que convocaría elecciones anticipadas, pero esa intención no ha llegado a concretarse hasta la fecha.

En las últimas jornadas se ha producido cierto clamor tanto en las filas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), partido independentista socio del gobierno al que pertenece Aragonés, como en las de partidos de la oposición, encabezados por Ciudadanos, para que se convoquen elecciones. Sin embargo, Torra ya ha afirmado que no piensa dar ese paso antes de que se confirme su inhabilitación.

Por su parte, Elsa Artadi, la vicepresidenta de Junts per Catalunya (JuntsxCat), el partido de Quim Torra, ha asegurado que la prioridad de su partido “no son unas elecciones”, porque “en el contexto actual, se generaría tensión y división” entre las fuerzas independentistas.

Respaldos y críticas

Uno de los principales respaldos que ha recibido el actual presidente de la Generalitat ha sido el de su predecesor en el cargo, Carles Puigdemont, que ha dicho que hoy Torra “está delante de la Justicia española por ejercer un derecho fundamental” y ha animado a que no se “normalice”: “No dejemos que la represión banalice derechos fundamentales”, ha sostenido.

También le ha ofrecido su apoyo el vicepresidente catalán, Pere Aragonés, quien se ha desplazado hasta Madrid para estar al lado del presidente ante lo que considera un “nuevo ataque judicial”.

Desde la oposición política catalana se da por hecho que el Supremo confirmará la inhabilitación y son partidarios del adelanto electoral. “La continuidad de su ‘Govern’ es un error para el país”, espetó este miércoles el líder de los socialistas catalanes a Torra, a quien instó a que sea él quien dé el paso y convoque comicios.

“Le pedimos por favor que convoque elecciones”, solicitó también ayer la presidenta de Catalunya en Comú, Jéssica Albiach, cuya formación opina que la cita con las urnas es imprescindible para hacer frente a la parálisis política y luchar contra una pandemia cuya segunda ola está empezando a dejarse notar.

También han sido muy críticos desde el principal partido de la oposición (Ciudadanos), con duros ataques de su candidato, Carlos Carrizosa, aunque han puesto menos interés en exigir el adelanto electoral, con la vista puesta en unos sondeos que no les son muy propicios. 

Nuria López

Via RT


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