Los grandes líderes de los siglos XX y XXI (VII Parte)

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Por: Danilo Parrinello

Hoy hablaré del último “Gran Líder” americano, del Siglo XX y el primero del Siglo XXI. Con frases como: “La primera obligación del Gobierno es proteger a la gente, no dirigir sus vidas”, se conoce el pensamiento del presidente Ronald Reagan. El fue un actor, de gran prestigio, que se inició en la política en el Partido Demócrata y a los 51 años se cambió al Partido Republicano. Fue Gobernador de California dos veces. En 1980 ganó la Presidencia. Por su política económica conocida como “reaganomics” ganó fama  mundial. Hombre de derecha definido. Mantuvo una línea dura con los sindicatos, que con el izquierdista Jimmy Carter, habían logrado gran hegemonía arruinando la economía de su país. Reagan se definía como un defensor del liberalismo económico. Consecuente con su pensamiento no dudó en ordenar la invasión de Granada de tendencia comunista. Puso fin a “La crisis de los rehenes en Irán”, lo que Carter no supo  resolver. Sobrevivió a un atentado de asesinato que estuvo a punto de costarle la vida. Nunca dudó en ordenar acciones militares como el bombardeo a Libia. Incrementó masivamente al ejército para disuadir cualquier intento de la URSS, a la que describió como el “Imperio del mal”. Apoyó el anticomunismo en el mundo. Para la tranquilidad mundial negoció con el presidente Mijaíl Gorbachov la reducción de los arsenales nucleares. Coadyuvó con el papa Juan Pablo II, y apoyando a Mijaíl Gorbachov, hicieron que el comunismo en la URSS implosionara. Fue un “Gran Líder” mundial.

En lo que va del siglo XXI, ha surgido otro “Gran Líder” americano: Donald Trump, el político atípico que dice lo que piensa, lo que no es políticamente correcto, pero que gusta a los “Anglosajones, blancos, y protestantes” “WASP”, que son la mayoría de los estadounidenses. “The Donald” es preparado académicamente, multifacético, emprendedor y empresario exitoso. Lo mismo dirige los concursos de Miss Universo, que construye rascacielos o dirige programas de televisión. Lo que hace lo hace bien. A los demócratas y la prensa copada por la izquierda, los asombró lo poco que gastó Trump en su campaña comparado a lo que Hillary Clinton derrochó.

A lo interno de su país ha logrado tener la economía como la mejor de la historia, a pesar de la pandemia la economía está creciendo, se han aumentado los salarios, el desempleo ha bajado alcanzando récords históricos. Ha recortado los impuestos por lo que la producción manufacturera y los empleos han crecido, ha bajado el número de estadounidenses que dependen de apoyos gubernamentales. En síntesis ha conseguido: alza de empleos; crecimiento económico; aumento de los ingresos de la clase media;  incremento del mercado de valores; mejoras en la producción industrial; baja en los precios de la gasolina; aumento de los salarios y confianza en la economía.

En el ámbito internacional asombró al mundo cuando sin temores ni complejos se entrevistó con Kim Jong-un, desactivando una amenaza de guerra nuclear. Puso en su lugar a la OTAN, y a la ONU partida de vividores,  así como a Irán. Ha sido claro con Venezuela teniendo el apoyo de 60 países. Del brazo de la discreta y bellísima Melania Trump, se ha consagrado como un “Gran Líder”.


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