Humanos y perros: nuevo estudio genético revela una historia rica y compleja

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Gran parte de las distintas especies de perros ya existía hacia el fin del último período glacial, hace unos 11.000 años, reveló un estudio que analizó su ADN y fue publicado en la revista Science.

El artículo mostró cómo nuestros compañeros caninos se extendieron por el mundo con sus amos, pero también encontraron períodos intrigantes en los que nuestra historia compartida se desacoplaba.

Un equipo de investigadores del Instituto Francis Crick de Londres secuenció el genoma de 27 perros, incluidos fragmentos de esqueletos de hace 11.000 años. Algunos de esos animales habitaban en Europa, Oriente Medio y Siberia. 

En ese entonces, mucho antes de la domesticación de otras especies animales, había al menos cinco razas de perros con distintos orígenes genéticos. 

“Algunas de las diferencias que se puede apreciar cuando uno ve perros en la calle provienen del período glacial”, dice el genetista Pontus Skoglund, uno de los autores principales del estudio. “Al final de este período, los perros ya estaban muy dispersos por el hemisferio norte”. 

Wildschweinjagd (prismaarchivo/picture alliance)

Caza de jabalíes: fresco fechado entre los siglos XIV y XIII a.C. Segundo palacio del Museo Arqueológico Nacional de Tirinto. Atenas. Grecia.

“Un solo origen”: la evolución de lobo a perro

Los perros son descendientes de lobos, pero aún no se ha zanjado el debate sobre la fecha exacta de esta evolución (que ocurrió hace entre 25.000 y 40.000 años). Este nuevo estudio no entra en ese vasto debate, pero confirma la idea de que hay “un solo origen” de la evolución de lobo a perro. 

Por tanto, todos los perros probablemente tienen un origen común, “una especie de lobo antigua y no extinta”. Al extraer y analizar el ADN antiguo del material esquelético, los investigadores pudieron ver los cambios evolutivos que ocurrieron hace miles de años.

Por ejemplo, los perros europeos de hace unos cuatro o cinco mil años eran muy diversos y parecían provenir de poblaciones muy distintas de perros del Cercano Oriente y Siberia. Pero con el tiempo, esta diversidad se perdió.

Humanos y perros

Las vías evolutivas entre nuestras dos especies han seguido en ocasiones rutas similares.

Los humanos, por ejemplo, tienen más copias que los chimpancés de un gen que crea una enzima digestiva llamada amilasa salival, que nos ayuda a descomponer las dietas ricas en almidón.

Asimismo, el estudio demostró que los primeros perros portaban copias adicionales de estos genes en comparación con los lobos, y esta tendencia solo aumentó con el tiempo a medida que sus dietas se adaptaban a la vida agrícola.

Esto se basa en investigaciones previas que encontraron que los perros de trineo del Ártico, como los inuit, han desarrollado vías metabólicas similares para permitirles procesar dietas altas en grasas.

Wandtafel, die Jäger mit Hunden in einem Garten darstellt (WHA/ United Archives/picture alliance)

Panel de pared que representa a cazadores con perros en un jardín. Asirio, aprox. 645-635 a.C.

El nuevo estudio documenta varias veces cuando el desplazamiento humano contribuyó a la expansión de los perros, basándose en investigaciones previas de otros, como un artículo de 2018 que encontró que los primeros perros de América del Norte se originaron en una raza en Siberia, pero casi desaparecieron por completo después de la llegada de los europeos.

También ha habido períodos en los que nuestras historias no han ido en paralelo; por ejemplo, la pérdida de diversidad que una vez existió en los perros en la Europa temprana fue causada por la propagación de la ascendencia de un solo perro que reemplazó a otras poblaciones, un evento que no se refleja en las migraciones humanas.

El campo del estudio del ADN antiguo ha revolucionado el estudio de nuestros antepasados y los investigadores tienen la esperanza de que pueda hacer lo mismo con los perros, nuestros aliados animales más antiguos.

Perros y humanos: posible evolución similar

“Aunque los perros europeos de hoy tienen varias formas y tamaños, genéticamente provienen de un subconjunto cuya diversidad es mucho más limitada que la que existía anteriormente”, explica otro autor del estudio, Anders Bergstrom. 

Los perros pueden haber evolucionado de la misma manera que los humanos. “Comprender la historia de los perros nos permite comprender no solo la de ellos, sino también la nuestra”, dice Bergstrom.

FEW (AFP, Science)


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