Home » OPINIÓN: Abuso Infantil
Opinión

OPINIÓN: Abuso Infantil

El abuso sexual es una experiencia traumática. La niña o niño lo vive como un atentado contra su integridad física y psicológica.

COLUMNA PETARDO

Con el avance de la nueva tecnología, los guatemaltecos hemos visto con preocupación, qué está pasando con la pornografía y el abuso infantil.  Uno de estos, es la facilidad con la que menores de edad pueden ser captados por redes de trata de personas con fines de explotación sexual. El término pornografía o porno (en su forma abreviada) hace referencia a todo aquel material que representa actos sexuales o actos eróticos con el fin de provocar la excitación sexual del receptor.

Desde la década de 1970, el cine pornográfico se ha desarrollado hasta convertirse en el género erótico más típico. A veces “pornografía” se entiende como “cine pornográfico”, aunque en absoluto han desaparecido la literatura y el arte eróticos.

La pornografía se manifiesta a través de una multitud de plataformas, tales como la animación, el cine, la escultura, la fotografía, la historieta, la literatura o la pintura, y ha logrado un gran auge en los medios, como las revistas pornográficas e inclusive el audio (sexo telefónico), y últimamente en Internet.

La sociedad de la India antigua estaba acostumbrada a la sexualidad y al nudismo, al grado de plasmarlo en gran parte del arte sagrado que adornaba los centros ceremoniales. ​ En los relieves exteriores que adornan Khajuraho es posible observar distintas representaciones sexuales que representan la sexualidad humana y la sexualidad entre deidades. ​En China, los primeros manuales sexuales y poemas eróticos datan del año 200 A.C., basados en las visiones teológicas sobre la complementación de géneros y fuertemente influenciados por los textos de la cultura india, asimismo, aparecen las representaciones gráficas del sexo en el arte popular tradicional como la pintura y la cerámica. El nacimiento de la pornografía en el periodo de la cultura de la imprenta está definida con la aparición de los grabados pornográficos I Modi (1524) de Giulio Romano, grabados que fueron publicados bajo la dirección de Marcantonio Raimondi, en los que se ilustraban 16 escenas de la mitología grecorromana que mostraban desnudo y sexo explícito. Los grabados fueron decomisados y destruidos según órdenes del papa Clemente VIII, quien también ordenó el encarcelamiento de Raimondi, acusándolo de “inmoralidad”. Las versiones originales desaparecieron, pero fueron copiadas por Agostino Caracci a mediados del siglo xvi.

El abuso sexual infantil (también, abuso sexual de personas menores de edad) es la conducta en la que una niña o niño es utilizado como objeto sexual, existiendo o no una relación con la persona, y siendo ésta simétrica o asimétrica. Es decir, que exista vulneración ya sea por un par o por una persona donde haya desigualdad, en lo que respecta a la edad, a la madurez y al poder. 

En la mayoría de los casos el abuso sexual es una experiencia traumática. La niña o niño lo vive como un atentado contra su integridad física y psicológica. Puede afectar a su desarrollo psicoemocional, así como su respuesta sexual en la vida adulta, por lo que se considera un tipo de maltrato infantil. Las respuestas psicoemocionales y secuelas en niñas y niños pueden ser similares a las que se observan en casos de maltrato físico, abandono emocional, etc. ​La mayoría de las víctimas requieren apoyo psicológico para evitar sufrir secuelas del abuso en su vida adulta. Es responsabilidad de todos corregir ese problema, principiando por los padres de familia, la educación escolar, la sociedad en general y las leyes que el organismo legislativo actualicen.

Agregar comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario