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El recibo de telefono que condeno a una banda de robacarros

Por un recibo telefonico fue desmantelada la banda criminal "La Jefa" dedicada al hurto y desmantelacion de vehiculos, despues de 3 años son sentenciados.

Un recibo de teléfono originó la investigación contra la banda de robacarros denominada “La Jefa”.

Ese documento fue la partida para que el Ministerio Público descubriera a la estructura que robaba más de 100 carros al mes. 

La banda fue desarticulada en 2019 con la captura de sus integrantes. Tres años después, un Tribunal emitió sentencia condenatoria en su contra. 

La investigación contra La Jefa 

Todo inició en julio de 2017, cuando fiscales del Ministerio Público y agentes de la Policía Nacional Civil llegaron a un inmueble ubicado en la zona 04 de Villa Nueva.

Ese lugar funcionaba como un taller de vehículos y estaba alquilado por Nemecia Judith Arroyo Herrera, la líder de la estructura y su hijo Cristian Valenzuelo Arroyo. 

Un informe de la PNC mencionaba de posibles ilícitos en el lugar por lo que se allanó. Durante el operativo, encontraron 17 vehículos desmantelados así como el famoso recibo de teléfono.

Los fiscales denominaron a este lugar como el “cementerio de vehículos” por la gran cantidad de partes y piezas de autos, que seguramente pertenecían a carros robados y que habían sido desmantelados. 

“Habían placas de circulación, motores desarmados, chasis, vidrios con significativo”, explicó a Soy502, Ramiro Ochoa, agente fiscal del MP. 

En una área donde había basura fue ubicado el recibo de teléfono que llamó la atención del agente fiscal Ochoa, que lo embaló para su posterior investigación. 

En el recibo de teléfono había un número, el cual pertenecía a Jordy Valenzuela Arroyo, hijo de Nemencia Arroyo, la Fiscalía contra el Crimen Organizado que llevaba el caso, solicitó la interceptación telefónica del mismo y con este método de investigación se descubrió a toda una estructura de robacarros. 

“Con un simple recibo de teléfono empezamos a armar el caso, estaba el número de él (Jordy Valenzuela), el primer número que estuvo intervenido fue el de él, comenzamos el método 13 de julio de 2018, con un único número, de ahí se nos abrió un mundo en el cual comenzamos a individualizar gente, a las personas que robaban los carros”, señaló Ochoa.

el famoso recibo telefonico que condeno a la banda criminal

Las llamadas de los robacarros 

“Llevo un jaboncito” era una de las frases que mencionaban en las conversaciones telefónicas, según la interpretación de la Fiscalía, los robacarros se referían a un tipo de vehículo en particular. 

También utilizaban otras frases como:  “caldo de jaiba o un tacuche”, todo para referirse a los carros que habían robado. 

En las llamadas entre los integrantes utilizaban un léxico diferente para evitar ser descubiertos, aunque ya eran vigilados por investigadores.

“Nos confundían al principio, un tacuche blanca nieves, un jaboncito arbolozo, nos costó ir armando esos puntos porque al principio no lo sabíamos”, contó el agente fiscal Ochoa.

Se robaban carros en 20 segundos, así operaban

Los integrantes de la banda de robacarros residían en Villa Nueva, en donde operaban pero también lo hacían en Escuintla y Chimaltenango. Estaban muy bien organizados. 

La banda salía a buscar específicamente ciertos vehículos, no les importaba en donde estuviera o  a quién perteneciera, simplemente esperaban que el carro estuviera estacionado para llevárselo. Abrir un carro y encenderlo, les tomaba 20 segundos.

“Trabajaban muy rápido, ellos tenían ya establecido qué vehículos son los que necesitaban, ya sea para clonar, para vender, revender, o sacar al exterior, entonces en cualquier zona donde apareciera ese vehículo, salen a cazar y donde encuentren el vehículo ahí lo toman”, explicó el fiscal de sección, Klayber Sical. 

Principalmente robaban vehículos en las zonas 9, 10, 11, 13, 14 y 15. Lo hacían durante la noche y madrugada para facilitarse la ruta de escape.

mapa donde se indicaba el area de ataque de la banda criminal

Una vez tenían el carro, notificaban a otros integrantes de la estructura para que estuviera pendientes si al carro le aparecía reporte de robo. 

Conducían con el vehículo hacia uno de los predios, ubicados en Villa Nueva, Chimaltenango o Escuintla, ahí los desmantelaban o les hacían modificaciones a sus registros y posteriormente llevaban las partes a vender a diferentes inmuebles de la zona 8 capitalina. 

Sin embargo, las ganancias que obtenían eran menores. “Un carro que a uno le cuesta Q50 mil, vienen estas personas se lo roban y lo más que le dan son Q5 mil, cuando bien les iba, ellos mismos decían en las escuchas, puchica muchá solo Q5 mil entre tres, ya solo nos quedan Q1,200”, contó Ochoa.

La organización de La Jefa

La investigación contra esta estructura inició en 2018, aunque algunos de sus integrantes tenían antecedentes por robo de vehículos desde 2012. La Fiscalía estima que al mes, estas personas robaban 100 vehículos de diferentes tipo. 

El 27 de febrero de 2019, en una primera fase de investigación, el Ministerio Público capturó a 9 personas que eran los principales actores de la estructura. 

Cada uno de los integrantes tenía una tarea o función específica. La Fiscalía la describe como una estructura con funciones y roles, en los que unos operan, otros desarman, otros venden. “Es una industria criminal de miles de millones”, dijo Sical.

Los integrantes de La Jefa

Nemecia Judith Arroyo Herrera- era la líder, le llamaban “La Jefa” por lo que la estructura también tomó ese nombre. Previo a este caso, no le aparecía ningún antecedente. Coordinaba a toda la banda, les decía el tipo de vehículo que necesitaba y en donde lo quería. 

“Era la que la controlaba, veía, manejaba y administraba todo”, explicó la Fiscalía. 

Jordy Leonel Valenzuela Arroyo, Cristian Valenzuela Arroyo, Pedro Kehoma Campa Santiago y Emilio Alexander Reyes se dedicaban a abrir y robarse los carros.  También a llevar las partes desmanteladas para su venta en la zona 08 de la ciudad capital.

“Ellos eran los operativos, abrían los carros, los llevaban a dejar a su mamá (Nemencia) a los predios”. 

Además, contrataban a personas externas para que manejaran los vehículos. 

Seidy Yasmín Pineda Pineda, conviviente de Emilio Reyes, se encargaba de verificar si el carro tenía reporte de robo o no para advertir a los conductores.

“Ella les colaboraba a ellos, en aquel entonces había la posibilidad de verificar si el carro tenía reporte de robo, ella se encargaba de decirles “va rojo o está verde”, ó sea, esa era la labor de ella”, 

Mientras que Miguel Antonio Tiul Yac, José Rodolfo Soto Hernández, (conviviente de Nemencia Arroyo) y Elcar Alexander Vásquez Rodas se dedicaban a la reparación o desmantelamiento de los carros.

En la segunda fase de esta estructura, el 10 de septiembre de 2020, se giraron 17 ordenes de captura más en contra de otros integrantes de la banda, quienes siguieron operando con la desarticulación de los primeros involucrados.  

Estos otros integrantes ya enfrentan proceso penal. Están en la etapa intermedia.

La condena contra los integrantes de La Jefa 

El pasado 23 de octubre, el Tribunal Segundo de Sentencia Penal Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Villa Nueva dictó sentencia condenatoria contra nueve integrantes de la estructura criminal “La Jefa”.

• Nemecia Arroyo y Cristian Valenzuela Arroyo condenados a seis años por el delito de asociación ilícita y a seis años por hurto agravado continuado, para un total de 12 años de prisión inconmutables cada uno.

• Jordy Valenzuela Arroyo, Pedro Kehoma Campa y Emilio Reyes condenados a seis años por el delito de asociación ilícita y a diez años por hurto agravado continuado para un total de 16 años de prisión inconmutables.

• Seidy Pineda Pineda, condenada a seis años por el delito de asociación ilícita y a tres años por hurto agravado continuado, para un total de nueve años de prisión inconmutables.

• Miguel Tiul Yac y José Soto Hernández condenados a seis años por el delito de asociación ilícita y a cuatro años por hurto agravado continuado, para un total de 10 años de prisión inconmutables.

• Elcar Vásquez Rodas fue condenado a seis meses de prisión inconmutables por el delito de encubrimiento impropio.

La incidencia del robo y hurto de vehículos 

Según el Fiscal Sical, cuando esta estructura fue desarticulada, la incidencia de robo de vehículos bajó, ya que era una de las bandas que más carros robaba. 

“El tema de robo y hurto de vehículo hay que ver el tema de mercado criminal, sino hubiera mercado criminal que está hábido de piezas de vehículos robados, no habría este tema, entonces es el tema de abordaje que la fiscalía está dando a los mercados criminales, no solo al tema de los operativos que toman y hurtan los vehículos”, agregó Sical.